De vez en cuando hay que mantener(se) muy ocupado para no pensar.

Pero llega un momento que esa carrera loca sólo deja agotamiento emocional, moral, espiritual, psicológico, físico y por qué no... químico y matemático.

Entonces, hay que detener(se) antes de caer en el sensual abismo que invita a flotar en su nada. Sentar(se) a contemplar(se) y dedicar(se) con esmero a no hacer, a no actuar y sólo (SE)R.

Jesus

P.d.: No sé cómo, pero sé que esta vez estoy de vuelta