Me sorprendió, no muy gratamente, el post publicado en Asomaldito (no colocaré el link aquí en este post, lo encontrarán en el lado izquierdo de esta página, sí, en los que siempre visito) sobre la nueva revista Damn's Health.

Hace poco visité un blog que se llama algo asi como el Blog de Terri Schiavo por recomendación de algun otro blogger... Allí comenté: "Soy amante del humor negro... del más negro que pueda existir. El humor negro se puede decir que es exquisito, sutil, dulce y seductor... jamás burdo y chabacano".

Son muy pocos los bloggers que conozco, sin embargo siento especial afecto por ciertas personas (cada quien sabe quien es)... del resto, todo lo demás me parecen sólo letras... unas muy bien puestas... otras muy mal puestas... lo mismo opinarán otros de este blog y de mi persona.

Pero mi caso es diferente... yo no los conozco (y ahora dudo que quiera conocer algunos), le he visto la cara a pocos (gracias a Dios con muy buena impresión me he quedado)... pero ustedes... ustedes no sólo se conocen, si no que han compartido en persona...es triste verlos desde esta perspectiva...

Pero lo que más me sorprendió, hasta el límite de lo indecible, fue un siguiente post titulado: Asomaldito en la hoguera.

Lo más hermoso del ser humano es la humildad... tener el orgullo de levantar la frente, arrepentirse y pedir una disculpa... Quizá yo sea muy como Sikanda: "menos adulto y más principito".

Pero hay gente que no sólo le gusta cagarla, si no además, le encanta revolcarse en la mierda.

"...El concepto usual de humor negro se restringe a estas tres variantes...El humor negro constituye la expresión humorística más audaz, el alzamiento más herético contra la ley del lugar común: extiende la contradicción a los valores más venerados, los trastoca, los identifica y los anula. Tras la batalla, muchas veces es difícil saber qué se ha ganado, y distinguir al triunfador."

"...el humorismo no es un género, sino una actitud ante el mundo que se encuentra en todos los géneros; no hay verdadera obra de arte que no la incluya de algún modo. Y no se trata de una actitud alegre: los últimos límites del humorismo lindan más con los laberintos de la desesperación que con el decorado de la felicidad convencional. En realidad, el humorismo es malhumorado, un incursor de los mismos territorios que ambicionan la úlcera, la demencia y el suicidio".

Quizá me gane algunos enemigos... pero todos "tienen en su mano el control remoto más grande del mundo, ustedes deciden qué ven y qué no ven. Qué leen y qué no leen. Úsenlo".