logo Alianza ...por allá a mediados del 95 (mierrr... hace casi 10 años) decidí inscribirme en un curso de Francés! Si, de francés, nada de locución! Era importante para mi carrera, además de mi sueño frustrado de estudiar idiomas modernos (examen que fallé en la Metro... brutica la muchachia). Desistí de la idea de ser locutora, después de averiguar a medias los requisitos: “Que si ya no hay exámenes”, “que hay que pagar una millonada”, “que eso ahora va a ser una carrera” y un sin fin de pretextos que me alejaron poco a poco de esa breve ilusión de tener un certificado.

Me dije a mi misma "Bah.. Mila, olvídate de eso... Ivan te lo dijo como un cumplido nada más".

Un viernes, por allá en abril, me fui tempranito para la Alianza Francesa de Chacaito. Me inscribí sin decirle nada a mis viejos. Mi papá (mi eterno novio y mejor amigo) me apoyó 110%... mi mamá arrugó la cara y me dijo: "pues te pagarás tú tu vaina"...

Esa época era bien complicada, tesis de grado para presentar en junio, el trabajo (ahora full time), viajar a Los Roques, el curso de francés... pero nunca he sabido hacer una cosa a la vez.. tengo que hacer al menos dos cosas: estudiar dos cosas, trabajar en dos cosas, leer dos libros, escribir dos blogs...


Home Alone Mis viejos decidieron irse a Higuerote por la Semana Santa. Como buena veinte añera, me invente la excusa perfecta para quedarme sola en casa, sin hermanas ni padres: "Tengo que trabajar sobre la tesis... no puedo ir". Y me quedé solita en casa. El martes de Semana Santa, me acosté a eso de las 2 am (un logro para una carajita de 23 que se cree una mujer hecha y derecha). Cuando estoy más dormida que despierta, una cuña en la tele decía: "ULTIMA OPORTUNIDAD...El Sindicato profesional de trabajadores de Radio, Teatro, Cine, TV y afines abre las inscripciones para el curso de locución... Es tu ultima oportunidad para ser locutor..." No sé por qué pero en ese momento mis ojos se pusieron como dos huevos fritos, salí corriendo y con un labial anote en el espejo los teléfonos del Sindicato... Volví a la cama, y las palabras "es tu ultima oportunidad" resonaban sin cesar en mi cabeza.

El miércoles, en lo que me levanté, llamé al sindicato. Las clases empezaban el lunes (el mismo día que el curso de francés), costaba creo que 12 mil bolos (caríiiiiisimo para la época) y pregunté: "Aja, y con ese curso ya soy locutora?"
"No mija, haces el curso y después tienes que presentar la prueba en la UCV. Es la última oportunidad"

La tipa lo volvió a decir... y me fui a Chapellin, con 5 mil bolos de mis ahorros (de aquella época ganaba 50 mil mensual y recuerden que recién había pagado la inscripción para el francés), reserve mi cupo y le dije a la señora: “El lunes le traigo el resto”


Bebe No lo sé, pero al inscribirme, esa noche, dormí como una bebé, a pesar que a veces la inquietud me asaltaba de cómo se lo iba a decir a mi mamá y encima pedirle "prestao" para terminar de pagar el curso de locución, pero bien decía mi abuela... a lo hecho: pecho...

Mis viejos llegaron de viaje, no mencioné nada del asunto... en lo que se fueron a la cama, mis dos hermanitas y yo, como de costumbre, nos quedamos en la sala un rato para echarnos los cuentos... y les conté de mi osadía del curso de locución (e ir a Chapellin sola).

Una me dijo: "Marica, y como vas a hacer con todas las vainas que tienes que hacer" (acentito caraqueño súper nota)
La otra me dijo "Mi mamá te va a matar"

Y eso era, en realidad, lo que más me aterraba.

El lunes, a la hora del almuerzo...

P.d.: Sorry, es que es una historia medio larga... o mejor dicho, difícilmente se echar los cuentos de forma resumida...pero ya se esta acabando