Jim1 El haber visitado la tumba de mi amado, me volvió más eufórica. En París compré todos los libros que hallé, todos los discos que me faltaban y todas las postales que veía.


Regresé a Caracas, feliz, con más Morrison que otras cosas. No había reunión que yo asistiera sin que me complacieran y escucháramos un poco de The Doors. En los toques de Alexis Peña me regalaban, al menos, una canción (pa' que yo no ladillara tanto).

Jim1 Por lo general, tengo sueños muy vívidos y claros. Una noche soñé que yo era una completa hippie, vestía de blanco, con sandalias, cabello largo y tenía una flor en mi mano izquierda. Estaba en unas escaleras, como en la entrada de un edificio. Y llegó él, con sus pantalones de cuero y una camisa blanca. Me tomó por la cintura y me llevó a un ascensor.

Jim1 Nos metimos dentro y me besó como nunca en la vida me han besado JAMAS! Era un beso muy como él: Intenso pero suave, dulce pero salvaje, tierno pero lujurioso.

Jim1 Nos miramos (no puedo olvidar aún esa mirada... y tampoco quiero). Me tomó por los hombros y me dijo:
-"Te he estado esperando. Pero en esta vida no podemos estar juntos. Déjame descansar. Necesito descansar para nuestro reencuentro".

Los ojos se me llenaron de lágrimas. Pasó un dedo por mi cara y dijo:

Jim1 -"Te necesito fuerte. No llores"

Se abrieron las "puertas" del ascensor y me desperté.



Jim1 Desde ese día lo he dejado descansar. Pero no puedo evitar recordar sus palabras como si me las hubiera dicho hace 5 minutos, el sabor de sus besos como si me estuviera besando ahora, la mirada que se quedó para siempre clavada en mi memoria.