Creo que a Eros Ramazzotti le faltaron muchas cosas por ver cuando escribió la canción "Las Cosas que he visto"

Esta tarde, como pocas tardes, decidí tomarme un café en casa de mi amiga Migda. A pesar que nos vemos con frecuencia, nuestras tardes siempre son diferentes, aunque a veces hablemos de los mismo. En fin, caminando y disfrutando de la suave y delicada brisa de media tarde, veo a un hombre, ya en sus 50, arrimadito a un rincón de una pared rota que da a un terreno baldio, de esos que sobran en la Isla y se convierten en basureros municipales, hotel de malvivientes y centro de operaciones para el vandalismo.

El señor vaciaba su vegiga en ese montecito, poniendo su granito de arena (o debo decir su chorrito de agua?) para mantener el terreno en estado indeseable. Esto, obviamente, no impresiona en nuestros días, pues ya es algo muy "normal" ver hombres de cualquier edad, raza o condición social que beben en licorerias, bodegas, discotecas, taguaras y taguaritas y allí cualquier rinconcito es bueno para cambiar el agua... porque, como bien reza el dicho: "aquel que sufra hipertrofia prostática no reprima nunca sus ganas de orinar".



Lo que me sorprendió de la situación es que una mujer, también en sus 50 y como saliendo feliz de su trabajo (por ser viernes, supongo) al ver lo que aquel hombre hacía, se metió en el terrenito y con voz firme le dijo "con permiso, yo también voy a orinar aquimismito" y sin vergüenza alguna se levanto la falda y como bien lo decreto, su aguita amarilla fue frescura para la maleza.

No saben lo que lamento no haber tenido la cámara a la mano... definitivamente esos son MOMENTOS CLICK...

Si yo fuera Eros Ramazzotti, hubiera corrido a casa y sacaría la segunda versión de "las cosas que he visto", pero como no soy Eros, y mucho menos compositora, lo que puedo hacer es pedir permiso a Rubén Blades para que en vez de "Prohibido Olvidar" cantemos a coro "Prohibido Orinar"