El pasado 3 de febrero (si, un día antes de aquel 4-F que hizo famosa la frase "por ahora") fue mi cumpleaños. En lo personal, el día de mi cumpleaños es la fecha más importante de mi vida. Todos los años, ese día, trato de imaginar a mi mamá con los dolores del parto, y todos los años le pido que me cuente como fue.



En algunas ocasiones cumplir años me ha deprimido... sobre todo cuando cumpli los 31... era como caer en cuenta que definitivamente los 20 se habian ido... sin embargo los años siguientes y anteriores los he disfrutado.

Todos los años, el 3 de febrero, me siento diferente. No sé si a otros le pasa. Aún sigo llevando esa adolescente que espera hasta las 2 o 3 de la mañana a ver quién es esa primera persona en felicitarme. Y sucede que todos los años me sorprendo, pues son las personas que menos pienso y que se quedan despiertas sólo para ser las primeras en decir "feliz cumple"...

Y esa llamada especial que se espera no llega en la madrugada, ni siquiera en la mañana, pero como es mi cumple no le doy importancia. De todas maneras el teléfono no deja de sonar.

El almuerzo es imprescidible que sea con la familia, con los que uno ama. Ahora que soy tia de tres preciosos nenes, me siento llena y feliz con sus risas y la mirada ansiosa "cuando comemos la torta?"



La tarde es más para vagabundear que para otra cosa, pero hay que repartirse para estar con los que uno quiere estar... Y llega la llamada que se esperaba, y corri, me puse lo mas bella posible, para compartir con ese alguien que hasta esa fecha crei que era especial. Cero compromiso, cero presiones y sobre todas las cosas honestidad... algo libre. La tarde a su lado, está de más decirlo, fue deliciosa. Luego un café con una bella mujer. Mi bella y anormal amiga Migdalia (anormal porque no es de este mundo).

El día de mi cumple me niego a trabajar. Así que programa grabado y luego a comer la deseada torta de mis sobrinos. Cuando se tiene sobrinos, ya no soplas las velas, ni pides deseos porque se cae la baba cuando sus ojitos estan deseosos en soplar la velita (mientras mas años, menos velas).

Finalmente la hora de salir a echarse los palitos...



Allí ves quienes estan contigo, llueva, truene o relampaguee...



sin importar el día de la semana, ni hasta la hora en que quieras beber y celebrar...



Esos son panas!!!



Me divertí... mentiría si dijera que no lo hice. Recibí regalitos, no trabajé, me llamaron muchas personas, muchos mails, muchos mensajes de texto...

Para los que sienten lo mismo que yo el dia de su cumple, quiero decirles que si no reciben una llamada de alguien que esperan, no se preocupen, no se depriman en ese día tan maravilloso. Una vez leí en un libro una historia sobre una mujer que cumplía años y todos el mundo la había llamado, sin embargo su mejor amigo no lo había hecho. Ya entrada la noche, la chica decide llamar a su amigo y le dice: "Hoy es mi cumpleaños. Llamame" y colgó. El amigo llamó, ella dejó que el teléfono lo contestara otra persona y recibió la llamada como si nada hubiese pasado. Conclusión: Divertirte o deprimirte el día que naciste es como todo en la vida... una cuestión de actitud...

Y hablando de actitud... esta es la cara que puso mi ahijado cuando le dije los años que cumplia... jejejeje